domingo, 27 de mayo de 2007

Un Dibujo para Dios


El cielo estaba lleno de paisajes hermosos, hechos de cosas especiales y Dios disfrutaba mucho de todas ellas. Y es que a Él le gusta rodearse de cosas bellas: por eso las colecciona. Tiene una cama hecha con hermosas nubes, su lámpara está hecha con un arco iris deslumbrante, el techo con estrellas de todos los tamaños y su alfombra con flores de todos los colores. Pero en sus paredes, no había un dibujo que le resultara especial.

Un día, mientras sus ángeles le ayudaban en los quehaceres diarios del cielo, como sacudir las nubes, barrer el arco iris, pulir las estrellas y regar las flores, bajó a la tierra, decidido a buscar un dibujo especial.

Preguntó por los mejores artistas y visitó todos los museos. Sabía que allí encontraría cosas maravillosas pero ninguna tenía la pureza, la sencillez y la magia del dibujo que Él necesitaba.

Sabía que los niños son el mayor tesoro de la tierra porque Él mismo los había creado así. Por eso decidió olvidar los museos y los grandes maestros y empezar a buscar entre los niños a uno que dibujara con todo el amor que había en su corazón y con toda la riqueza que había en su alma.

Fue entonces cuando vio a Adriana, una niña de ojos brillantes y mirada muy dulce y le preguntó si querría hacerle un dibujo que Él pudiera llevarse al cielo. La niña, que amaba dibujar y pintar le dijo que sí. Tomó una hoja blanca y su cajita de colores y se puso a trabajar. Cuando terminó, le dijo a Dios: “este dibujo está hecho especialmente para ti, es mi regalo” y se lo entregó.

Dios se dio cuenta que había encontrado lo que buscaba. Tomó el dibujo y le dijo a la niña: “me has dado un regalo muy especial. Sé que mientras trabajes con la magia del amor, nunca perderás esa sensibilidad de niña que tienes y así crearás cosas cada vez más maravillosas”.

Acarició a la niña, le dio las gracias y regresó al cielo donde puso el dibujo entre las cosas más lindas que tenía. Hoy Dios tiene un dibujo que adorna su habitación y hay una niña muy especial en algún lugar de la tierra que de cuando en cuando hace un dibujo lleno de magia y de amor.


Para Adriana con amor de mamá

Noviembre 13, 1998